Sobre Nosotros

Steve ha sido un miembro de la Junta Directiva de la Fundación Vientos de Paz desde su inicio, y se convirtió en el Director Ejecutivo de la Fundación en 2005, después de 35 años en el mundo de los negocios.  En los últimos 16 años de su carrera, además de dirigir una empresa propiedad de sus trabajadores, frecuentemente ha sido invitado por grupos de empresarios, educadores y grupos cívicos a impartir conferencias sobre temas de desarrollo organizacional, propiedad de los empleados, bienestar organizacional/personal y los valores de liderazgo.

Su larga historia con empresas cuyos empleados son a la vez sus accionistas le ha dado una perspectiva valiosa sobre el trabajo con los socios nicaraguenses, quienes buscan el desarrollo organizacional, la expansión de la participación de sus socios, la transparencia y el conocimiento empresarial básico para fortalecer sus organizaciones.

Steve ha participado en una amplia gama de juntas directivas corporativas y de entidades sin fines de lucro durante su carrera.

Mark es el Director de Nicaragua de la FVP, y el Co-Director de la Región Centroamericana del Centro de Educación Mundial de Augsburg College. Ha residido en Nicaragua por  muchos años. Tiene muchos contactos, es respetado por su conocimiento sobre los temas de desarrollo en el país, y frecuentemente es buscado para dar charlas sobre la historia y coyuntura actual del país a delegaciones de norteamericanos visitando a Nicaragua.

 

 

LA FUNDACIÓN VIENTOS DE PAZ: LOS INICIOS

La Fundación Vientos de Paz es un legado de Harold y Louise Nielsen de Kenyon, Minnesota. Nace en 1978 como resultado de las visitas de Harold y Louise a los países en vías de desarrollo en América Central, y su reconocimiento de las inequidades sociales, económicas y civiles enormes en estas sociedades, y el impacto de las políticas de los países desarrollados sobre su situación. Se creó la fundación para compartir esa conciencia con otra gente en los EEUU, así como para compartir los recursos personales de los Nielsen. La intención era dedicar apoyo para el desarrollo comunitario y personal de la gente, en un intento de aliviar las disparidades donde fuese posible. La Fundación Vientos de Paz estableció el objetivo de: apoyar a la gente más necesitada de recursos económicos para su desarrollo.

La toma de consciencia de parte de los Nielsen respecto a las profundas inequidades se dio en una visita a Nicaragua en 1983. Desde entonces el país se convirtió en el enfoque de las actividades de Vientos de Paz. La fundación tiene tres creencias centrales:

  1. Para poder establecer un futuro más sano y justo, la gente necesita tener acceso a oportunidades para convertirse en líderes, activistas, y creadores de oportunidades para otros;
  2. Los ciudadanos y las ciudadanas de los EEUU y de otras naciones desarrolladas tienen poca o ninguna conciencia sobre la brecha verdadera entre sus propios recursos y los recursos de los países en vías de desarrollo, y los impactos de la estructura económica dominante sobre esos países que están buscando su propio desarrollo;
  3. Un componente clave para crear cambios positivos, tanto en los EEUU, como en los países en vías de desarrollo, es tener contacto directo con las realidades de la pobreza, la injusticia y la violencia, una experiencia que toca la conexión intrínsica de la persona con la humanidad.

Al tomar acciones acordes con estas creencias, la FVP otorga donaciones a grupos y organizaciones nicaragüenses que buscan el desarrollo sostenible de las bases. Las y los colaboradores localizados en Nicaragua, más un comité de evaluación en Minnesota, juntan esfuerzos para financiar las iniciativas que responden a las necesidades y objetivos de las comunidades. La capacidad de mantener un vínculo con los beneficiarios y las beneficiarias por medio del personal en Nicaragua permite a la FVP experimentar los retos económicos y culturales que enfrentan sus socios.

Este aprendizaje sigue moldeando las estrategias adoptadas por la FVP. Se manifiesta en su programa de préstamos sin garantías reales otorgados a sus socios aprobados. Este programa está dirigido a la gente que no tiene o tiene poco acceso al crédito o financiamiento en Nicaragua.  Esta forma de apoyo no solamente hace sentido desde la perspectiva de la sostenibilidad a largo plazo de la FVP, sino que sirve las necesidades financieras de las beneficiarias y los beneficiarios de los préstamos. Ellos y ellas consideran el préstamo como un voto de confianza  de parte de la FVP, y una oportunidad de mejorar su situación con su propio esfuerzo. El resultado de esta forma de relación se traduce en mejorías significativas en la “infraestructura” de las comunidades, ya que los y las habitantes asumen nuevos roles de liderazgo, nuevas responsabilidades para el bien común e iniciativas que resultan ser más sostenibles que las anteriores.  La FVP explora otros modelos de microfinanciamiento y refina sus políticas y prácticas de crédito para sostener una relación aun más sana para ambas partes.

Hoy en día la meta del apoyo de la FVP en Nicaragua  es que 75% sea en forma de préstamos, y 25% en donaciones. Las prioridades son los pueblos indígenas, grupos de mujeres y empobrecidos del sector rural de la zona central norte de Nicaragua. La presencia permanente del personal de FVP en el país da consistencia y responsabilidad a nuestro programa, y apoyo permanente para las personas que están aprendiendo sobre la economía de capital.

A medida que la FVP evoluciona seguirá buscando maneras de responder a las necesidades directas de las comunidades atendidas, de tal forma que aseguren mejor la transformación sostenida de la situación enfrentada por esas comunidades. FVP buscará palanquear el poder del acompañamiento y la asociación con ellas, y seguirá con su presencia – física, emocional y espiritual – en las realidades de sus socios.

La historia del trayecto de los Nielsens hacía la concientización y su aporte para cambiar el mundo está plasmado en el libro, El Regalo de Una Pareja por Steve Swanson. Puede pedirlo a través de Amazon.com